La compañía holandesa encargada de la primera misión a Marte con la que poblarían el Planeta Rojo anunció que han recibido más de 78 mil aplicaciones para el viaje
Mars One, la compañía holandesa encargada de la primera misión a Marte con la que poblarían el Planeta Rojo anunció que han recibido más de 78 mil aplicaciones para el viaje.
Según la empresa, este es un concurso totalmente serio puesto que ellos financiarán el millonario proyecto, que pretende ser un reality show que seguirá a los astronautas durante el viaje.
Los candidatos pueden mandar sus solicitudes desde la web de 'Mars One'.
La propuesta, para la que miles de candidatos han presentado ya sus solicitudes, incluye el boleto de ida al planeta y una plaza para convertirse en residente de la colonia que, según señalan desde el proyecto, se comenzará a construir este año.
El proyecto, con un costo estimado de 6 mil millones de dólares, será sufragado con las aportaciones de cada uno de los candidatos, quienes tienen que aportar 38 euros para poder optar a ser uno de los elegidos.
Viaje sin retorno
Pese a lo apetecible que, en principio, parece la misión, el proyecto cuenta con un pequeño inconveniente: es un viaje sin retorno, por lo que los intrépidos astronautas deberán quedarse el resto de su vida en el planeta vecino. La vuelta a la Tierra es imposible dado que Marte tiene una gravedad inferior a la de nuestro planeta y es imposible físicamente soportar el cambio gravitatorio.
Cada viaje espacial, de unos siete meses de duración, tendrá cuatro tripulantes elegidos de forma paritaria, dos hombres y dos mujeres, para asegurar la reproducción humana y el crecimiento de la nueva colonia.
Los atrevidos candidatos que quieran formar parte de la expedición no deben cumplir requisitos especiales; únicamente tener entre 18 y 40 años, estar en buena forma física y ser conscientes de los posibles riesgos del proyecto..F:Excelsior
Hondureño aplica para lograr un cupo en viaje sin retorno a Marte
Once españoles -ocho hombres y tres mujeres, de entre 19 y 48 años- han enviado su candidatura al proyecto Mars One, que pretende crear una colonia humana en Marte. En sólo dos semanas, más de 78.000 personas de 120 países se han inscrito en una lista de la que saldrán los 24 escogidos que viajarán a Marte en 2023 para asentarse en el planeta rojo sin posibilidad de regreso.
La compañía Mars One se ha comprometido a construir una colonia habitable y sostenible, diseñada para recibir nuevos astronautas cada dos años. Para ello ha desarrollado «un plan preciso y realista basado enteramente en tecnologías existentes», asegura. «Es viable tanto económica como logísticamente, gracias a los proveedores y expertos en exploración del espacio que ya existen».
Mars One evalúa el coste del primer vuelo en torno a 6.000 millones de dólares. Cada una de las expediciones posteriores, que partiría cada dos años, costaría 4.000 millones de dólares. «La idea es financiar el proyecto con la venta de derechos de transmisión de un 'reality show' que empezará a emitirse ya en la etapa de selección y podría convertirse en el mayor evento mediático del mundo».
La compañía, que ha dejado claro a los candidatos que nunca regresarán a la Tierra, planea tener elegidos a los futuros habitantes de Marte en 2015. Los 24 seleccionados se dividirán en seis equipos de cuatro miembros y, durante los siete años posteriores, se irán preparando para la misión.Fuente:Elcorreo.com
¿Quiere viajar a Marte? La organización holandesa Mars One anunció que abrirá las postulaciones pronto. Serán para un viaje sin regreso y la compañía espera poder formar una comunidad de colonos en ese planeta.
Tierras desconocidas, montañas o lugares lejanos siempre han atraído a los exploradores. Los libros de historia registran ese deseo de aventura. Ni siquiera el peligro extremo que enfrentaban desanimó a personajes como Cristóbal Colón o Fernando de Magallanes.
Los interesados deben tener en cuenta que tienen que ser fuertes, adaptables, ingeniosos y capaces de trabajar en equipo. Todo el proyecto será transmitido por televisión: desde la selección de los afortunados que se hará al estilo de los programas "reality", hasta el aterrizaje y la vida extraterrestre.Así que quizás no debe sorprender que Mars One ya haya recibido miles de expresiones de interés de postulantes, a pesar de que lo que ofrece es un boleto sin retorno, a diferencia de otra misión que espera poder hacer un viaje de ida y vuelta al planeta rojo en 2018.
En una visita a la BBC en Londres, el cofundador de Mars One Bas Lansdorp explicó que la razón por la cual éste será un viaje sin regreso es que durante los ocho meses que dura el viaje, los astronautas perderán masa de los músculos y huesos.
Además, tras pasar un tiempo en Marte, cuyo campo gravitacional es menos
fuerte,sería casi imposible reajustarse a las condiciones de la Tierra.
Lansdorp explicó también que los postulantes que resulten seleccionados serán
entrenados física y psicológicamente.
El equipo usará la tecnología existente en todos los aspectos del proyecto: la energía será generada con paneles solares, el agua será reciclada y extraída de la tierra y los astronautas plantarán sus alimentos.
En cualquier caso, llevarán raciones de emergencia y recibirán más alimentos cada dos años, cuando lleguen nuevos exploradores.
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Viento solar
Pero, ¿cuán realista es creer que un grupo de individuos pueden vivir y prosperar en el planeta rojo?
Marte está en la línea de fuego de las partículas de alta energía del Sol, conocido como el viento solar. Se piensa incluso que es debido a ello que la atmósfera de ese planeta es muy delgada.
En la Tierra estamos protegidos del viento solar con un fuerte campo magnético. Sin él, sería mucho más difícil sobrevivir.
A pesar de que Marte tenía algo similar hace unos 4.000 millones de años, lo perdió, así que su superficie es extremadamente hostil, como señala Verónica Bray, del Laboratorio lunar y planetario de la Universidad de Arizona, quien ve el proyecto con escepticismo.
No hay agua líquida, la presión atmosférica es "prácticamente un vacío", los niveles de radiación son más altos y las temperaturas varían de una manera salvaje, señala.
"La radiación preocupa, particularmente durante el viaje. Implica un riesgo más alto de cáncer, un sistema inmunológico debilitado y posiblemente infertilidad", subraya.
Para minimizar la radiación, el equipo tendrá que cubrir los domos bajo los que vivirán con varios metros de tierra, pero sus miembros mismos tendrán que cavar para conseguirla.
"No tengo duda alguna respecto a que podemos poner a un ser humano en Marte. Lo que dudo es que pueda sobrevivir por un extenso período", sentencia Bray.
Por su parte, uno de los embajadores del proyecto, el profesor Gerard 't Hooft, premio Nobel de física teórica 1999, admite que existen riesgos desconocidos para la salud, pues la radiación es "de una naturaleza muy distinta" a lo que se ha probado en la Tierra.
¿Mejor que Antartica?
"A los postulantes se les advertirá de los riesgos, pero nosotros somos responsables de asegurarnos de que esos riesgos sean razonables", concede.
El astronauta de la Nasa Stan Love conoce de primera mano las dificultades con la tecnología, gracias a su experiencia y la de sus colegas en la Estación Espacial Internacional.
El aparato que recicla los desechos humanos y "hace del café de ayer, el café de mañana necesita mantenimiento frecuentemente y no creo que sobreviva años de uso continuo en Marte", dice.
Love hace poco regresó de la Antártica que "es un picnic comparado con Marte".
"Está lleno de agua, uno puede salir y respirar aire. ¡Es un paraíso comparado con Marte y sin embargo nadie se ha ido a vivir allá!"
Pero aunque pone en duda el que se consigan los recursos para financiar el proyecto y le preocupe la tecnología y el impacto de la radiación, Love aplaude iniciativas como la de Mars One.
Está convencido que organizaciones privadas como esta ayudarán a crear conciencia y ojalá a descubrir o diseñar aparatos tecnológicos que contribuirán a que equipos del futuro alcanzar la meta de amartizar.
"Hemos estado soñando con esto por 50 años. Se suponía que la Luna iba a ser el trampolín a Marte pero cuando uno estudia el problema se da cuenta de que es inmensamente difícil hacerlo".
Y, ¿quién paga?
Muchos críticos se enfocan en la financiación y en si el proyecto atraerá la atención del público por muchos años.
Costaría unos US$3.800 millones mandar al primer grupo.
Chris Lintott, de la Universidad de Oxford, opina que aunque el proyecto es tecnológicamente posible, duda que recauden los fondos necesarios para llevarlo a cabo.
"Se trata de contar con la voluntad política y el poder financiero para hacerlo realidad y eso es lo que nadie ha podido lograr hasta ahora".
No obstante, Lansdorp piensa que la financiación no será problema pues planea vender los derechos de transmisión a la manera de las Olimpiadas.
"Será lo más grande que la humanidad haya hecho jamás. En 15 años la gente todavía estará viéndolo en televisión", asegura.
"Explorar nuestro mundo es lo que los humanos hacemos, está en nuestros genes. El sueño de los colonos que quieren ir a Marte se realizará".